Hernàn Brusa

Hernán Brusa nació en el corazón del Tango, Buenos Aires. Descubrió este maravilloso ritmo gracias a su abuelo, que había sido milonguero en la época de oro y siempre en su casa sonaban cassettes de Carlos Di Sarli y de Aníbal Troilo. Coincidiendo con la pérdida de su querido abuelo, en 1996 Hernán se acercó a una clase junto con su hermana por curiosidad y juntos comenzaron un curso semanal con un alumno de los Dinzel. Pero su pasión la descubrió al pisar por primera vez una milonga en el año 1997. Desde entonces, sus pies nunca más se alejaron de la pista de baile.


Estudió con muchos maestros famosos, pero se puede decir que sus principales son Alejandra Mantiñán, y Gabriel Angió & Natalia Games.


Se dedica a la enseñanza desde el año 2002, dictando cursos y seminarios en distintas ciudades de la Argentina, de América, de Europa y de Asia.


Desde el año 2003 al año 2008 se dedicó al tango show, actuando en forma asidua y estable en los principales escenarios de Buenos Aires.


En el año 2009 vivó en Tokio trabajando en una escuela de Tango.


En el 2010 decidió interrumpir el Tango como una salida laboral. Al volver de Japón sentía que algo en su Tango no era como él quería, su baile aún no había madurado lo suficiente como para sentirse satisfecho. Consiguió un trabajo “normal”, y solamente por placer siguió tomando clases privadas con sus principales maestros y bailó en las milongas casi cada noche hasta el amanecer durante 5 años. Hasta que finalmente encontró su estilo.
En septiembre del 2014 se fue a vivir a Europa, donde volvió a tomar al Tango como trabajo además de placer, dedicándose principalmente a la enseñanza y al Tango Salón. Llevó el Tango Argentino a Italia, UK, Bélgica, España, Dinamarca, Turquía, Portugal, Suiza, transmitiendo el estilo de las milongas de Buenos Aires y la pasión que lleva en la sangre desde hacen ya 2 generaciones.


El Tango para él no es sólo una profesión, es una manera de vivir cada día, de expresarse desde lo más auténtico de su ser al abrazarse con alguien y respirar juntos, de perderse en la pista de baile al compás de una orquesta mientras el tiempo deja de transcurrir, ya que en el Tango descubrió una fabulosa forma de ser feliz.